Difícilmente podemos pensar en algún platillo que
identifique más a la cocina italiana, que la pasta en sus diferentes estilos. Desde el tradicional spaghetti, pasando por penne,
lasagna, pennacce, y muchísimos más, su sabor, consistencia y valor nutricional
le han dado un lugar importante en la gastronomía a nivel mundial.
Hay, sin embargo,
varias hipótesis y leyendas en torno a
su origen: Mientras algunos murales
apuntan a que la existencia de la pasta seca se remonta al Medio Oriente,
ciertos textos no dejan duda sobre su adopción y diseminación a todo lo largo
de la península italiana . Ya en el
siglo XVI, Gragnano, en la provincia de Nápoles, era conocida como la patria de
la pasta de trigo, gracias a que ahí se molía éste y se transformaba en sémola.
Tan
importante ha sido la elaboración de la pasta para Gragnano, que la estructura
de la ciudad fue rediseñada para aumentar la exposición solar de la calle y
favorecer el secado de la pasta.
La auténtica pasta de Gragnano IGP debe haberse producido
exclusivamente con sémola de trigo duro y agua de la capa acuífera local, que
en esa zona es poco calcárea y se ha convertido en uno de los factores fundamentales
de la calidad del producto final. La producción debe de tener lugar dentro del
municipio de Gragnano, e incluye el amasado, trefilado y secado. Una cocción homogénea que logre una
resistencia firme y elástica de la pasta, permitirá que, acompañada de diversas
salsas e ingredientes, se convierta en un delicioso manjar.
Ahora que conoces la historia de la pasta de Gragnano, te
invitamos a disfrutarla en Bocca Lupo.
En cualquiera de sus estilos, estarás probando un
platillo delicioso y tradicional hecho con materia prima de la más alta calidad.
Con información de http://www.pastificiodeicampi.it/es/

